Orígenes

TAO

Antigüamente, en todos los pueblos y culturas ancestrales, existía, en mayor o menor medida, sabiduría del origen de la vida y de cómo cuidarla, adaptándose a la naturaleza, manteniendo la salud y la armonía. Esto es lo que en la cultura ancestral china se llamó el camino hacia el Tao.

Tao es la fuente, de donde la viene “la chispa” que prendió nuestra vida y la vida de nuestros padres y ancestros. Se experimenta como vacío luminoso en la profundidad del sentir y visión de un hombre realmente sabio, antigüos “Hombres Verdaderos” de los que hablan los tratados clásicos.

IMG_20150906_091317

De esta fuente infinita e inagotable es de donde venimos, de donde emana la naturaleza.

Existe una forma de vivir que lleva a sentir y ver el origen, el Tao, que reposa en la salud y en una mente clara y transparente, verdadera libertad que solo se consigue cultivando la Vida, el gran regalo del Tao.

“No existe mayor perfección ni otra forma de curarnos que estar vivos aprendiendo y cuidando la verdad”, siempre dice mi gran amigo y maestro A. Ruymán.

CHI, EL TACTO DE LA VIDA 

Desde que nacimos, durante nuestro crecimiento, desarrollo y en el mantenimiento de nuestra vitalidad, el Chí está siempre presente, pues es lo que en China se llamó a la Fuerza Vital, de su abundancia y buena circulación, depende la salud. Está presente en las plantas, los animales, en el agua, la tierra, el aire… pues todo está vivo.

De nosotros y de lo que hacemos cada día, depende que nuestra vida se llene de la fuerza y la armonia del Chí, si nó, la vida va apagándose y la persona marchitándose, perdiendo su luz y brillo natural, y en su visión todo se vé más oscuro. Esto es lo que ocurre cuando las personas se van volcando al exterior y olvidando la riqueza interior del Tao.

Sentir el tacto de la vida y aprender a cuidarlo es lo que hace a un hombre y mujer sabios, templando sus vidas con el chí, logran vivir más cerca del Tao, y para esto no hace falta grandes estudios académicos, más bien sensibilidad.

En la medicina china antigua se observa que el origen de nuestra energía vital está en el centro de nuestro cuerpo, entre un poco por debajo del ombligo y la espalda reside la fuente del calor de la vida ( llamado “Ming Men”, “Puerta de la Vida” ), la misma luz del Tao que brilla en el centro. Esto es lo más importante, la base del desarrollo de la teorías y la fenomenología orgánica de la medicina tradicional china. Desde aquí se mantienen las funciones vitales, al mismo tiempo que nos da tibieza a nuestro cuerpo agilidad, fuerza, sensibilidad e inspiración.

De nosotros depende aprender y cuidar esta relación con el chí, de ahí viene el “cultivo interior”, sólo así podemos recolectar salud y verdadera felicidad.

YIN Y YANG, LA DUALIDAD BÁSICA

De la luz del Tao surgen las manifestaciones, y lo primero que se manifiesta es una relación entre dos, del cielo y la tierra surge la vida, y aquí estamos nosotros.

yin-yang-paisaje

A continuación algunas manifestaciones y símbolos principales:

Yin                        Yang

Tierra                   Cielo

Agua                     Fuego

Noche                  Día

Mujer                  Hombre

Receptividad      Actividad

Blandura            Dureza

Contracción        Expansión

Frío                     Calor

Invierno             Verano

…                          …

podemos observar que la naturaleza se mueve en un contínuo ciclo por la interacción de los opuestos, un contínuo  Yin y Yang que cambia la noche en día, el invierno al verano, etc., en un cambio contínuo en el que pueden sentirse y observarse los matices.

Aplicación a la medicina:

fotos-med-tibetan

En términos de medicina y anatomía, desde el centro de nuestro cuerpo, surgen la parte inferior del cuerpo, las piernas ( nuestras raíces) y la parte superior (el tronco, los brazos, la cabeza) ( otra división más de yin y yang.. ). Igualmente tenemos “yin-agua”: sangre y líquidos del cuerpo, y yang-fuego” reflejado en calor, actividad bioeléctrica, movimiento, etc.

Vayamos ahora a por algunos ejemplos que sirvan al lector para observar síntomas según yin y yang:

-Síntomas sobreactividad/hiperactividad, insomnio, calor/sofocos, etc., se podrían definir de forma general como exceso de yang.

-Síntomas de frialdad, edema, pesadez, somnolencia, etc., se podrían definir a grandes rasgo como exceso de yin.

Yin y Yang se mantienen en equilibrio cuando hay salud.

Esto es de forma muy general, para personas que leen por primera vez acerca de la medicina china, en un diagnóstico real los síntomas se analizan mucho más profundamente.

En la medicina china como observación de esta dualidad, en los tratamientos básicamente se busca sedar cuando hay exceso, tonificar cuando hay deficiencia y drenar cuando hay estancamiento.

CINCO ELEMENTOS, EL MOVIMIENTO DEL CHÍ

En la naturaleza se observan cambios que son como los colores en los que se descompone la luz blanca original, los cinco elementos. Estos cambios se manifiestan en todo, si observamos la naturaleza existen el agua, la madera, el fuego, la tierra y el metal (minerales, y elementos del aire), entre ellos existen relaciones, pues todo está en contínuo movimiento y transformación, de la misma forma que cambian las estaciones:

5 ELEMENTOS

hay relaciones generativas y dominantes en estos cambios, de las cuales nos daríamos cuenta sólo observando e interactuándo con la naturaleza.

Aplicación a la medicina:

En nuestro cuerpo existen cinco órganos principales y otros que los secundan y ayudan, llamados vísceras en medicina china, los cinco órganos representan en nuestro interior los cinco movimientos del chí: los riñones, el hígado, el corazón, el páncreas y los pulmones, son los órganos principales. Cuando se pierde el equilibrio en las funciones órganicas, lo más básico es que se producen síntomas, claro está, aquí es donde el médico observa las relaciones de causas y consecuencias, veamos a continuación algunos ejemplos con más profundidad de la medicina china:

El hígado, que representa la madera en nuestro interior, está relacionado con la primavera, el amanecer, el crecimiento, la comunicación y sociabilidad, se encarga de la regulación del movimiento del chí, además de la depuración y almacenamiento de la sangre. Algo muy común en la época actual es la ansiedad, la tensión, el estrés y el nerviosismo, a veces se acompaña con hipersensibilidad, opresión en el pecho, puede acompañarse de dolor/inflamación toraco-costal, irritabilidad y con el tiempo incluso elevación de la tensión arterial; para nosotros estos síntomas suelen deberse a lo que denominamos generalmente en medicina china: “exceso de yang de hígado”, lo cual impide su regulación armoniosa del movimiento del chí , generando dichos síntomas de tipo “exceso”; a estos pueden sumarse problemas digestivos, nudo de tensión en el centro del abdomen, etc., debido a la sobredominancia del hígado hacia el aparato digestivo, como también es usual encontrar en estos casos que el colon se irrita por la presión, tensión y calor hacia el intestino. Estos casos son muy frecuentes en consulta y aunque puedan definirse como síntomas generales de ansiedad, pueden mejorar eficazmente con la acupuntura y la herbolaria.

Otros casos que son usuales son los tipo “deficiencia” como problemas de dolor lumbar, con síntomas de cansancio, debilidad, poca resistencia al frío y humedad, agotamiento, pesadez, edema corporal…, normalmente debido en medicina china a la “deficiencia de chí o yang del riñón”, el riñón aparte de sus funciones orgánicas mantiene el calor y en buen estado la zona lumbar también toda la región lumbar.

Estos son ejemplos y explicaciones sencillas, como pueden observar los síntomas y sus relaciones se van analizando en más profundidad para tener una valoración del estado de salud de una persona según ésta antigua medicina.

Si existe más interés en saber sobre medicina china tradicional pueden ponerse en contacto.

El hombre actual…

Importante decir que en la época actual las personas han perdido su unión con la vida, y por eso no es de extrañar que la enfermedad sea la consecuencia natural de estos tiempos, en los que reinan líderes de la mentira, el apego y la enfermedad.

Imaginemos por un momento cómo debían ser las cosas antes de que obligaran a los antigüos habitantes de esta tierra, como de muchas otras, a llevar una vida lejos de la verdad: la alimentación era natural y sana (recolección, preparación…), la vida era tranquila y sencilla, la belleza con que se hacía todo era la belleza natural de la vida verdadera de hombres y mujeres que simplemente vivían en la sabiduría del Tao.

Antes siempre había agua, en la que podías beber o bañarte, habían muchos árboles y bosques, alimentos, mares limpios, etc., verdadera abundancia de recursos, verdadera riqueza. En estas circunstancias las personas pueden llegar a un entendimiento verdadero del mundo, desarrollar artes humanos, medicina o de la espiritualidad.

Yo no me creo que vivieran mal, enfermos o con discordias, más bien fueron otros los que trajeron eso, ahora sí que hay pobreza, miserias y problemas de todo tipo, sólo observo la verdad que me rodea, en realidad no importa de dónde sean las personas si quieren vivir con honor y respeto hacia sí mismos y los demás, cuidando la tierra donde viven,

Respecto al sistema sanitario observamos que no funciona sino para casos extremadamente graves, creados por el malvivir, en los que operar o dar fármacos se da como la única solución. En muchos de los casos atendiendo a las señales que dan los síntomas y con un buen tratamiento sería suficiente para recobrar la salud, sin estar toda la vida tomando fármacos, lo cual es indicativo de que realmente no te has curado.

La Medicina China Ancestral, como muchas artes tradicionales, se ha contaminado con la forma de vida actual, hoy en día se enseña y practica de cualquier forma en las ciudades y quieren convertirla en algo también sistemático. De esta forma, las verdaderas medicinas y maestros caen en el olvido. Deberíamos atender y proteger las cosas que de verdad nos pueden ayudar, como podemos proteger nuestra vida y la de nuestra familia, con ganas de cambiar y vivir de forma verdadera.

Advertisements